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Inicio - Sala de Prensa - Agosto 2010 - Discurso 09/08/10 FCH

Discurso

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DEL MENSAJE OFRECIDO POR EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, FELIPE CALDERÓN HINOJOSA, EN EL MARCO DE LA FIRMA DEL ACUERDO “MENOS REGLAS, MEJORES RESULTADOS”.

9 de agosto de 2010

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Muy buenos días.

Distinguidos servidores públicos, aquí presentes.

Estimados colaboradores del Gabinete Presidencial.

Integrantes del presídium.

Muy estimado ingeniero Salomón Presburger, Presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de México.

Muy estimado ingeniero Sergio Cervantes, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación.

Muy distinguidos Excelentísimos Embajadores.

Señor Germán Guerrero, Embajador de la República de Chile.

Representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en México.

Muy distinguidos invitados especiales.

Amigas y amigos:

Como ya ha indicado el Secretario de la Función Pública, el 2 de septiembre pasado, en el Mensaje que di a la Nación con motivo del III Informe de Gobierno, propuse a los mexicanos una agenda amplia, una agenda de cambios de fondo con un objetivo muy claro, que era acelerar la transformación de México.

De hecho, ese ha sido y sigue siendo el objetivo del Gobierno Federal: transformar al país. Y para transformar al país, propuse 10 puntos concretos, uno de los cuales, precisamente, fue el de emprender una reforma regulatoria de fondo en la Administración Pública.

Hoy me da mucha satisfacción el poderles dar la bienvenida aquí, en Los Pinos, la casa de todos los mexicanos, para dar cuenta de los avances en este compromiso; para decirle a la opinión pública que cumplimos el compromiso de tala regulatoria que ofrecimos, y con él pretendemos facilitarle la vida a los ciudadanos, simplificar los trámites que realizan las empresas, acercar el Gobierno a las necesidades reales de la gente, y también, facilitar la tarea del servicio público.

En particular, en el ámbito administrativo, hemos impulsado esta tala regulatoria, en tres etapas:

La primera. Es que se hizo un inventario puntual de todas las normas que regulan la Administración Pública. Como ustedes recordarán emití, hacia fines del año pasado, una norma, un acuerdo mediante el cual instruí a todas las dependencias públicas a hacer ese inventario. Teníamos tantas normas que, la verdad, ni el Gobierno mismo sabía ni cuántas eran, ni cuáles eran.

Y di una fecha fatal, el 31 de marzo, para establecer, precisamente, la base de ese inventario. Establecí que todas dependencias y entidades de la Administración Pública tendrían que realizar este inventario puntual de las normas que regulan su quehacer y que pudieran identificar aquellas que fueran susceptibles de eliminarse, por imponer cargas excesivas a los ciudadanos o, simple y sencillamente, porque son normas inútiles, o porque brindan poco o nulo valor a las actividades del Gobierno, o simplemente retrasan sin justificación alguna el ejercicio del gasto.

El segundo paso, la segunda etapa, consistió en instalar Comités Normativos, Comités de Reemisión Normativa en cada una de las 279 instituciones de la Administración Pública Federal, en las cuales se analizaron las normas sustantivas vigentes; es decir, aquellas que sirven para cumplir con los objetivos de cada dependencia.

A partir de ahí, se definieron las reglas mínimas indispensables para operar con eficiencia y calidad, lo cual se ha traducido en la eliminación al día de hoy cerca de cinco mil normas internas en las dependencias Federales.

Y a partir de estas dos etapas del Inventario de Normas y de los Comités de Reemisión Normativa, en la tercera etapa emprendimos propiamente el proceso de tala regulatoria en materia administrativa.

Ésta se enfocó en dos vertientes. No sólo el esfuerzo que hizo cada dependencia para eliminar aquellas normas que fuesen inútiles, sino también en estandarizar, para toda la Administración Pública, los procesos y actividades que son los más comunes en el Gobierno, las actividades relacionadas con las nueve materias recurrentes en toda la Administración, y que son:

Primero. Las materias de auditoría.

Segundo. Muy importante, la de adquisiciones.

Tercero. Las normas de control interno.

Cuarto. Las notas de obra pública, también muy importante.

Quinto. La de recursos humanos.

Sexto. La de recursos materiales.

Séptimo. La de recursos financieros.

Octavo. La de tecnologías de la información y comunicaciones.

Y noveno. Las relativas a la transparencia y de rendición de cuentas.

Es decir, en lugar de que cada dependencia, y cada entidad, y dentro de cada dependencia y cada entidad, cada oficina, prácticamente, cada Delegación, tuviera sus propias Normas de Adquisiciones, de Obras Públicas, de Recursos Humanos, de Recursos Materiales, de Recursos Financieros, de Tecnologías de la Información, llegando al extremo que incluso las propias tecnologías de la información, dentro del Gobierno, tal y como encontré al tomar posesión como Presidente, ni siquiera tenían criterios tecnológicos homologados, de manera tal que incluso impedían la interface entre la tecnología de la información de una dependencia y otra.

En lugar de tener todas normas, reglamentos, decretos, oficios, etcétera, que regulaban independientemente al Gobierno, hoy se ha hecho un esfuerzo para emitir sólo nueve Manuales Generales que se aplican obligatoria y transversalmente a toda la Administración Pública.

Es decir, estos nueve manuales sustituyen, a partir de hoy, a siete mil 311 normas administrativas que estaban dispersas; es decir, estamos sustituyendo más de siete mil normas con sólo nueve manuales, que es la parte más fuerte de este avance de tala regulatoria. Cómo funciona.

Por ejemplo, en el caso del rubro de adquisiciones. Todas las compras de las Secretarías, como Salud o Educación Pública, por ejemplo, o incluso dependencias como PEMEX y CFE, por mencionar casos muy relevantes, que actualmente se realizan con trámites y con reglas distintas, se llevarán a cabo con el mismo proceso, que por lo mismo, también, será mucho más ágil y será mucho más transparente.

De esa manera, los proveedores del Gobierno Federal ya no tendrán que enfrenarse a toda una maraña de trámites y requisitos distintos, dependencia por dependencia. Ahora será el mismo procedimiento, será la misma regla, el mismo proceso que seguirá un proveedor del Gobierno Federal.

Con la aplicación del Manual de Adquisiciones, los ciudadanos, además, podrán saber cómo compra el Gobierno sus productos, a qué precio. Y, además, eso nos permite refrendar nuestro compromiso con la transparencia del gasto público.

En cuanto a la contratación de obra pública, el manual en la materia prevé un seguimiento oportuno a la contratación de las obras, eliminando toda la normatividad que dificultaba la asignación oportuna de proyectos, su ejecución y su conclusión.

Con este manual se va a facilitar también la aplicación del presupuesto; se contribuye a agilizar el desarrollo de la infraestructura que requiere el país, que constantemente se frena por el exceso de regulación en el Gobierno. Y, en consecuencia, se avanza en el camino del desarrollo.

Estos dos últimos manuales, el Adquisiciones y el de Obras Públicas, hoy han sido publicados en el Diario Oficial de la Federación, y los siete restantes fueron publicados en los últimos días de julio.

De manera que con la publicación del día de hoy, y con el acuerdo que acabo de emitir, terminamos esta fase del proceso de tala regulatoria, al cual me comprometí el 2 de diciembre pasado.

Yo quiero destacar que toda la Administración Pública Federal va a usar un mismo formato electrónico para realizar licitaciones, un mismo formato para recibir propuestas económicas y un mismo formato para dictaminar las compras del Gobierno.

De esta forma, quienes ofrecen sus servicios al Gobierno podrán hacerlo en condiciones de mayor transparencia, de mayor competencia y de mayor eficiencia.

Lo mismo va a pasar en cada uno de los rubros, de los nueve rubros mencionados. Entonces, en resumen, esta parte de la desregulación implica que en esos nueve manuales, que son los discos compactos que se me entregaron, están contenidas las normas que se necesitan para operar esas áreas y derogan a las casi 12 mil normas, que están allá atrás, y que sí, verifiqué que sí tuviera las normas, no fueran a haber puros papelitos, como suele ocurrir de repente en algunos eventos que me ha tocado. Y también la idea es que aquí se echaran a una pira o algo así, pero también las normas ambientales y de seguridad no lo permiten. Entonces, no las vamos a quemar. Vamos a reutilizar eso.

Pero, efectivamente, con estos nueve manuales vamos a derogar aproximadamente, siete mil, en el caso de los Manuales Administrativos, más las cinco mil que se han derogado por los comités en cada dependencia. Llevamos 12 mil 234 normas derogadas, y esperemos llegar a otras dos mil más.

Yo quiero destacar, amigas y amigos, que toda la Administración Pública se encuentra comprometida con esta tala regulatoria, pero que esto no es suficiente. En honor a la verdad, también hay que decir que en cada dependencia, en cada servidor público, no en cada servidor público, pero sí en cada dependencia y, sobre todo, las que manejan, precisamente, los recursos administrativos, siempre hay la tentación de emitir nuevas normas. Es algo consubstancial al Gobierno. Es una propensión regulatoria, le diría yo.

Pero para evitar eso, y para cerrarle el paso a las propensiones regulatorias, no sólo hacemos la tala regulatoria, sino también, vamos a hacer una veda regulatoria. Y con el Acuerdo que acabo de firmar, está prohibido hacer más normas, más oficios y más circulares que entorpezcan la Administración Pública.

Sin duda, se trata, amigas y amigos, de un avance importante en materia de regulación que, como he dicho, vamos a reforzar con el Acuerdo que acabo de emitir, para consolidar nuestra tala regulatoria con la veda regulatoria. Y, en general, el Acuerdo que acabo de firmar, y que se publicará el día de mañana, contiene los siguientes puntos, en términos generales:

Uno. La veda regulatoria. Es decir, prohíbe generar normatividad adicional a los nueve Manuales Generales que han sido señalados y que han sido publicados.

Dos. Establece que sólo se emita aquella regulación en, exclusivamente, los casos que busquen, por ejemplo, atender situaciones de emergencia; cumplir con una obligación establecida en la ley o con un compromiso internacional, para lo cual deberá seguirse un procedimiento que evite, precisamente, que estos casos excepcionales se conviertan en regla.

Tres. También establece instruir a las dependencias y entidades a publicar, previa aprobación de la Secretaría de la Función Pública, la normatividad que estrictamente deberá permanecer vigente respecto de las disposiciones que aún no se han derogado; es decir, de las que todavía quedan vigentes, cada dependencia debe comprometerse a publicar las que verdaderamente necesita.

Se trata de mantener sólo aquellas reglas esenciales para la operación del Gobierno Federal. Yo le llamo a esto, y quiero que así lo entiendan los servidores públicos, cada dependencia, de las normas que todavía no derogamos, debe hacer su equipaje de mano en materia de normas; es decir, qué es lo que verdaderamente necesitan para funcionar. Y lo que verdaderamente no necesiten para funcionar, se va a derogar.

Hacen su equipaje de mano normativo; es decir, necesitamos estas normas, este oficio, el caballito de batalla de todos los días. En fin, lo que verdaderamente se necesite.

Se publican esas normas. El resto se tiene que eliminar a más tardar el 10 de septiembre; es decir, dentro de unos días, de 2010; es decir, sólo aquellas normas que las dependencias publiquen en el Diario Oficial van a ser normas vigentes. Todo el resto lo voy a dar por derogado automáticamente, con su sola no publicación. Ni una norma más que sea una carga para los ciudadanos o para los servidores públicos.

Cuatro. También establece el Acuerdo, la vigilancia de su cumplimiento a través de los Órganos de Control Interno de la Secretaría de la Función Pública en todas las dependencias y entidades Federales.

Con este Acuerdo, se eliminan todas aquellas reglas, circulares y disposiciones de aplicación general que se opongan al contenido de los nueve Manuales Generales referidos.

Es decir, si alguna Oficialía Mayor o algún Titular del Órgano Interno de Control sale con la novedad de que aquí se encontró una circular y que el procedimiento se debía hacer de otra forma, va a pasar a procedimiento el Titular respectivo, porque todas las normas que estén así, simple y sencillamente se dan por derogadas. En lo que se opongan a los manuales, que no quede ninguna duda, lo que tiene vigencia es los manuales.

Si se quedó alguna norma en el cajón y no la trajeron aquí, a la piedra de los sacrificios, queda también derogada.

Por otra parte, amigas y amigos, quiero enfatizar, ya hablando seriamente, que estamos impulsando la mayor y más ambiciosa reforma regulatoria de México, con lo que estamos poniendo a nuestro país en línea con las mejores prácticas internacionales.

Ha habido verdaderos descubrimientos, de asombro, en todo este proceso. Por ejemplo, al obligar a las dependencias a transparentar y a hacer el catálogo de normas vigentes, verdaderamente encontramos una enorme cantidad de disposiciones normativas.

De hecho, al terminar el inventario de abril encontramos un universo de 34 mil 457 normas vigentes en el país. Sin embargo, hacia finales de 2010 ya habremos eliminado más de 14 mil de ellas. Y, de hecho, al día de hoy y con la entrada en vigor de los nueve manuales que hoy anunciamos, estamos derogando 12 mil 234 normas de aquellas 34 mil.

Y tenemos que ir por más. Yo espero que una vez que cada dependencia haga su trabajo de catalogar o de escoger su equipaje de mano normativo, vamos a avanzar mucho más en materia de tala regulatoria. Qué es lo que queremos hacer, amigas y amigos.

Estamos transformando al país, como nos lo propusimos. Estamos cumpliendo con uno de los 10 puntos que propuse el 2 de septiembre pasado. Estamos, en pocas palabras, construyendo un Gobierno más moderno, más ágil, más eficaz, que responda verdaderamente al ciudadano y a sus necesidades. Un Gobierno que cueste menos, un Gobierno que haga más, un Gobierno que con menos reglas tenga mejores resultados.

Los próximos días seguiremos dando a conocer nuevos avances, nuevos resultados de este proceso de tala regulatoria y de veda regulatoria, que tendrá, estoy seguro, un impacto positivo, no sólo para la tarea de gobernar, sino y sobre todo para los ciudadanos, que es lo que más importa.

Amigas y amigos.

Estamos avanzando con hechos concretos en la construcción de un México más fuerte.

Con las medidas que hoy estamos anunciando, el Gobierno Federal da un impulso sin precedente en la desaparición de normas innecesarias, y en el mejoramiento de la calidad de los servicios públicos.

Con estas medidas vamos por el camino correcto. Vamos por el camino correcto para hacer del Gobierno un aliado, y no un estorbo de los ciudadanos. Un aliado, y no un obstáculo para el desarrollo, para las empresas o para la sociedad en general.

Una mejor regulación significa más fácil acceso de los ciudadanos a los servicios públicos, a los bienes generales; significa menos burocratismo y, en consecuencia, más crecimiento económico y también más empleo.

Una mejor regulación es sinónimo de mayor competencia y, por tanto, de productos de más calidad y a mejores precios para los hogares mexicanos.

Yo quiero invitar a la sociedad a que nos ayude a vigilar este compromiso de eliminación y simplificación de trámites, a vigilar que se cumpla. Quiero invitar también, respetuosamente, al Poder Legislativo, y a las entidades federativas y a los municipios del país, a que consideren sumarse a este esfuerzo de simplificación administrativa, de tala regulatoria y de veda regulatoria, para que el beneficio no quede simplemente en la esfera del ámbito Federal, sino también se traduzca en los ámbitos locales y municipales, que es donde, precisamente, se generan las cargas más directas sobre los ciudadanos.

Por nuestra parte, seguiremos impulsando una reforma regulatoria de fondo. Seguiremos adelante con la tala regulatoria, cuyo avance hoy anunciamos, porque sabemos que son pasos fundamentales para que todos los mexicanos podamos vivir mejor.

Muchísimas gracias y enhorabuena.

Última actualización el Miércoles, 18 de Agosto de 2010 10:46
 

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