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Ponencia

Versión Estenográfica de la Ponencia del Dr. Moisés Alcalde Virgen, en el marco del Foro Nacional de Contabilidad Gubernamental, llevado a cabo en el Salón Valparaíso del Centro Banamex

México, D.F., 25 de octubre de 2011 | Documento

Presentador: Damas y caballeros, reanudamos así el segundo bloque del Foro Nacional de Contabilidad Gubernamental.

Gracias por ocupar sus lugares.

Sin duda a partir de la publicación de la Ley General de Contabilidad Gubernamental han surgido importantes retos que han sido afrontados por el Consejo Nacional de Armonización Contable.

Esta instancia tiene a su cargo la coordinación de los trabajos, así como la responsabilidad de emitir las normas contables y lineamientos para la generación de información financiera que han permitido la implantación de dicho ordenamiento.

En este marco es como iniciaremos con este segundo bloque, con la segunda conferencia denominada “Aspectos Relevantes de la Ley General de Contabilidad Gubernamental y Avances en su Implantación”, a cargo del doctor Moisés Alcalde Virgen, extitular de la Unidad de Contabilidad Gubernamental e Informes sobre la Gestión Pública de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Armonización Contable.

El doctor Alcalde es Doctor en Administración y Licenciado en Contaduría Pública por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.

Realizó estudios de Maestría en Políticas Públicas en el Instituto Tecnológico Autónomo de México y ha sido miembro del Comité Consultivo del Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera.

Se desempeñó como Coordinador de Asesores del exsecretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero, y jugó un papel preponderante en la formulación de los documentos normativos derivados de la Ley General de Contabilidad Gubernamental.

Desde su función como ex titular de la Unidad de Contabilidad Gubernamental e Informes de la Gestión Pública, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y ex secretario técnico del Consejo Nacional de Armonización Contable.

También ha sido diputado federal de las Legislaturas 58 y 60, y diputado local por la 60 Legislatura de la Honorable Cámara de Diputados del Estado de México.

Cedo la palabra al doctor Alcalde.

Dr. Moisés Alcalde Virgen: Muy buenas tardes tengan todos ustedes.

Quiero agradecer profundamente la invitación que me han hecho a este foro.

Agradecer a la Secretaría de la Función Pública.

Por supuesto, a quien ha sido un determinante impulsor de este tema y de este evento, contador y subsecretario y maestro mío, Subsecretario Rafael Morgan, muchas gracias.

Quiero agradecer también la participación de la Auditoría Superior de la Federación, a su titular, quien ha tenido una brillante exposición.

Y por supuesto quiero agradecer a la casa en la cual estuve colaborando hasta hace unos días, la Secretaría de Hacienda. Dicen que uno nunca deja de ser hacendario; yo espero que no me reconozcan así en la calle, pero les agradezco mucho.

Desde aquí un fuerte abrazo al Secretario Meade que hoy tiene comparecencia en la Cámara; estamos en fechas de presupuesto, tiene que estar allá defendiendo la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación.

Me da mucho gusto estar aquí hablando del tema de contabilidad gubernamental, en octubre de 2011, porque algún día tuvimos el sueño de hacerlo por estas fechas y ese sueño fue en 2008.

Porque en 2008 se aprobó la Ley General de Contabilidad Gubernamental, y en enero de 2009 se instaló el Consejo Nacional de Armonización Contable en Los Pinos, por parte del señor Presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Estar hoy aquí con ustedes, después de un camino recorrido, me llena de orgullo, de sentimientos encontrados y sobre todo nos permite ver con mucha claridad al lugar donde nos dirigimos en esta materia.

Y nos dirigimos a la construcción de un sistema de contabilidad no sólo para la Federación, sino para la Federación, los estados y los municipios, en resumidas cuentas, para este país.

En diciembre de 2008 se aprobó la Ley General de Contabilidad Gubernamental. Y esta ley tenía concretamente dos objetivos: Uno era la armonización de los registros, la armonización, la estandarización del registro contable, financiero, presupuestal de las transacciones del gobierno.

Mediante una serie de elementos, como son los clasificadores presupuestales, las cuentas contables, un objetivo muy claro, que entendiéramos lo mismo, que cuando leyéramos un estado financiero del municipio de Santo Tomas de los Plátanos, que sí existe y está en el Estado de México; o cuando leyéramos un estado financiero de Nuevo León o de Yucatán pudiera ser comparable, pudiera ser analizado en sus cifras contra otro estado, otra federación u otro municipio.

Hoy no lo podemos hacer aun, a partir del posible año será posible hacerlo.

También era como objetivo de esta ley, y que no se desprende de manera directa de la ley, sino se desprende del análisis conceptual de la ley el poder crear un sistema integrado de información financiera.

Básicamente que agilice el ejercicio del ingreso y del gasto público, que transparente, que lo haga más eficiente, que lo racionalice; esos eran los dos grandes objetivos de esta ley.

Y la ley estableció como una serie de principios básicos, primero, una nueva percepción de la Contabilidad Gubernamental, una utilidad real de la información financiera.

Miren, aquí estamos funcionarios, ex servidores, firmas de contadores, está el gremio de contadores asociado, está el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, están despachos de contadores, están contadores generales de gobierno, están personas de las áreas de presupuesto, están contralores, están auditores. Es decir, está la profesión en el ejercicio de la materia en el gobierno.

Y todos hemos visto que las cuentas públicas sirven o han servido a lo largo de estos años no para tomar decisiones, la información financiera no ha servido para tomar decisiones en el gobierno, ha servido para la discusión al final del ejercicio en la Cámara de Diputados.

No ha servido para lo que en Contabilidad I nos enseñan sirve la contabilidad, que es para tomar decisiones. Es información, es una técnica que sirve para quienes toman decisiones, las tomen y las tomen bien.

Esta ley viene a hacer eso, a que el Secretario de Finanzas, a que el presidente municipal, a que el gobernador y el Presidente de la República tengan información en tiempo real, ese es un primer principio de esta ley.

Un segundo es establecer requisitos mínimos, parámetros mínimos obligatorios para los estados, para los municipios, para los entes públicos.

No podemos pensar que México va a ser un país más desarrollado y tendrá mejores gobiernos si en lo pequeño, como es el registro contable la presentación de información financiera, no estamos puestos de acuerdo; si hay municipios que hoy no tienen estados financieras, por ejemplo.

Si hay municipios en donde al cambiar de administración simplemente no se reporte un cambio en el patrimonio, es decir, en los vehículos, en los terrenos. No podemos pensar en eso. Entonces establece, es una ley de mínimos, obligatoria.

Es una ley que obliga al registro y la regulación del patrimonio, es decir, sí que se registre, que se le dé un valor y que se haga público el patrimonio.

Este ejemplo que normalmente conocen muy bien los órganos superiores de fiscalización es, que el alcalde se fue y pues sí se llevó todo, las computadoras, se llevó los camiones de basura -porque estaban a su nombre-, y luego los vende al alcalde que va a llegar.

Eso no es posible, no podemos pensar en desarrollo si estamos así. Obliga la Ley al registro patrimonial, obliga a integrar información sobre resultados y evaluación del desempeño de la Cuenta Pública.

Se trata de que no solamente la Cuenta Pública sea una cifra sola, que no nos diga nada, sino que nos explique cómo estamos cumpliendo con nuestra función.

La Ley también parte del principio de Información y Transparencia, que es un principio obligado para tener un mejor Gobierno en un régimen democrático.

Un régimen democrático sin transparencia y sin rendición de cuentas está condenado a no ser efectivo.

No es que la Información, la Transparencia y la Rendición de Cuentas por si sola lo haga efectivo, pero sí es condición sine qua non para hacerlo.

Pero la Ley también tiene un principio en un horizonte real de implementación. Es decir, no pudiéramos pensar que si la Ley se aprobó y entró en vigor ayer, a los dos meses ya todos pudieran cumplir.

Establece con claridad en sus Transitorios -ahora si que, como la letra pequeña del contrato- qué se va a ir aprobando, qué va siendo obligatorio y para qué orden de gobierno y en qué momento.

Esa guía establecida en los Transitorios de la Ley nos permite decir con justicia y con claridad -ahora sí- que en enero del próximo año Federación, Estados y Municipios deberán registrar la información financiera con base en los instrumentos que se han aprobado hasta ahora.

Decimos que la contabilidad sirve para la toma de decisiones, ese es n principio básico; entonces, el fin es que este sistema que propone la Ley, este concepto sirva para generación de información que apoye esa toma de decisiones, que genere información financiera en tiempo real.

Pero para eso, también se requieren ciertos elementos. La lámina 6 me va a permitir decirles con más claridad cuál es y por qué se propone ese sistema.

Decíamos que la Ley busca armonizar las partidas, los registros y la información financiera para hacerla comprensible, comparable, confiable, etcétera.

Sin embargo, de la lectura de la Ley se desprende que lo que se está creando es un sistema de gestión gubernamental el cual permite que sea único, uniforme e integrador de la información financiera. Es decir, un sistema que contenga toda la información financiera.

Dos: Para poder ofrecer información completa de Gobierno en tiempo real, obliga a integrar en forma automática la operación contable y el ejercicio presupuestario.

Quienes estamos aquí debemos recordar que, a diferencia del sector privado, aquí se ejerce -el Gobierno ejerce- con base en un Decreto de Presupuesto que tiene la naturaleza de Ley. El sector privado, no.

Es decir, lo que los diputados -esperemos- aprueben el 15 de noviembre va a ser un Decreto de Presupuesto. No van a aprobar estados financieras proforma, no aprueban un balance general proforma, no aprueban un estado de resultados proforma. Aprueban un Presupuesto de Egresos que es un flujo de gasto con clasificaciones presupuestales. Eso es lo que aprueban.

Para poderlo traducir de manera automática o para poder traducir esas transacciones presupuestales al registro duro contable patrimonial, necesitamos vincular, integrar de forma automática las partidas contables y presupuestales. La ley obliga a que lo hagamos.

Es decir, lo presupuestal, las partidas presupuestales coinciden con las contables.

Tres. Obliga a efectuar registros considerando la base acumulativa, es decir, el devengo contable.

Y además define el devengo contable, porque muchas veces en las organizaciones y los entes públicos el devengo contable puede tener una interpretación de acuerdo al gusto del cliente. Aquí no, aquí se parte de una definición.

El cumplimiento de servicio a satisfacción, ya está devengada, lo puede registrar como una cuenta por pagar. Es decir, el registro de las operaciones cuando suceden.

Y eso va obligar a que tengamos un mejor ejercicio de ingreso y gasto público.

Miren: ¿Qué sucede hoy?

Hoy tenemos un sistema mixto, es decir, para algunos efectos es devengado y para otros efectos es flujo de caja; cuando es flujo de caja y cuando existe algún problema con la caja, cuando se le quiere cerrar la llave al gasto por algún problema económico.

¿Qué palabra dijo? Contingencia es la que quería decir. Gracias.

Por alguna contingencia económica lo que se cierra es la caja.

Y todas las facturas que quedaron ahí, las metemos al cajón y ahí las dejamos hasta el que vuelva y no registramos el pasivo con la base devengada, que nos va permitir tomar decisiones más inteligentes, mejor pensadas y que no generen afectaciones de ninguna índole.

Y además esto se tomó hace mucho, el mundo va hacia lo devengado en el gobierno, hace mucho se decidió, vamos un poco atrasados en eso. Este sistema obliga al registro con base a devengado.

¿Obliga al registro?

Esto es muy interesante, obliga al registro de manera automática, es decir, las transacciones se registran en forma automática, por una sola vez y en el momento contable donde ocurre la transacción.

Es decir, ya estamos hablando de un sistema integrado de información financiera.

Este ejemplo, el ejemplo que voy a poner es como muy claro porque es algo que vivimos al día a día, diariamente, si salimos de aquí y vamos al Sanborns, no es que yo esté patrocinando, aquí afuera hay uno o a un Oxxo y compramos unas pastillas, unas halls, unos dulces -le voy a pedir a los patrocinadores que nos apoyen, estamos diciendo muchos- compramos algo.

¿Qué transacción sucede en el momento de llegar a la caja?

Nosotros tomamos esas pastillas o la botella de agua, se la damos al cajero, el cajero solamente le pasa la pistola con el lector de barras y hacer un extraño ruido, eso sucede, no sucede otra cosa y el cajero hizo un registro contable.

Ahora, la pregunta es si es contador, ¿el cajero es contador? Pues no, no sabemos, igual y como está ahora la vida, igual y sí. Yo espero que no.

En ese momento, de manera simultánea y automática sucedieron varias cosas, sí se descargó del inventario el agua o la pastilla halls, se registró una venta, sonó la caja. Es decir, de manera automática, integrada hubo un registro.

Y es más, si fuera un Oxxo, si estuviéramos hablando de un Oxxo, podría el dueño de los Oxxo’s allá en Monterrey, de FEMSA, saber qué cajero vendió esas pastillas, a qué hora y en qué Oxxo. Es un sistema integrado.

La ley obliga eso; la ley obliga a un registro automático.

¿Cómo podemos ejemplificar esto en una institución gubernamental?

Hay un ejemplo muy sencillo, yo no sé si estén aquí nuestros compañeros de Capufe, no les pediré que levanten la mano, pero es un ejemplo muy claro.

Cuando uno va por la carretera concesionada o no concesionada, llega a la caseta, paga y el cajero da un boleto y mete el dinero en la caja; es como funcionan hoy muchas.

Cuando acaba su turno el señor cuenta los billetes y hace un corte, hace una, le llamamos conciliación, una cuenta conciliada de la caja de la caseta número tres de la México-Cuautla.

Si le falta lana de acuerdo al registro le pone la lana; si le sobra se la guarda. En resumidas cuentas, no se genera problema el señor y eso es así.

Eso es un sistema integrado, allí está la mano humana o la mano del cajero.

¿Cómo funciona un sistema integrado? ¿Cómo debiera de ser?

Llega uno a la caseta, paga, registra que entró el coche y en ese momento hay un registro automático en las oficinas centrales de CAPUFE y está el registro del ingreso, de acuerdo a la Ley de Ingresos, y está el registro y la transacción contable, afectando en todo caso su estado de resultados automáticamente.

¿Por qué? Porque es un ingreso, es una venta. Eso es un sistema integrado.

Bajo el sistema que hoy vivimos en su cierre, en el cierre del cajero de esa caseta hace las cuentas y se las envía a CAPUFE y allí, en CAPUFE, en la noche o al otro día vuelven a contar, vuelven a ver si sí concilió.

No, debe ser integrado. Hacia allá nos tenemos que mover, y eso es lo que obliga la ley a hacer.

Habrá, porque nos ha pasado cuando explicamos esto, cuando yo lo explicaba, quien decía: “Oye, para eso se necesitan computadoras”; sí, para eso se necesitan computadoras.

Y para que México entre al siglo XX con una administración pública más eficiente se necesitan esos sistemas. Es una característica más del sistema.

Otra: Busca efectuar al interrelación automática de los clasificadores presupuestarios y la lista de cuentas y catálogo de bienes.

Eso ya lo hablamos. El clasificador presupuestario es, déjenme traducirlo de esta forma; el clasificador y los clasificadores presupuestarios son la célula básica, el ADN de la información presupuestaria.

Cuando lo aprueba la Cámara de Diputados, a través de los clasificadores presupuestarios, sabemos varias cosas: Sabemos quién gastó, para qué gasto, en qué gastó, qué programa fue ese gastó, en qué localidad se gastó; todo eso nos dice.

Y ese clasificador presupuestario está alineado con la lista de cuentas contables, las de activo, pasivo, patrimonio, cuentas de orden, y que a su vez se van clasificando como Conta Uno, repito, en los distintos estados financieros que nos dicen, nos dan información para tomar decisiones, están alineados vis a vis.

Esa alineación, ese vínculo se llama matriz, matriz de conversión y es la que especialistas en materia de sistemas marametrizan en una solución informática y podemos hacer un sistema integrado. Pero la ley obliga a eso, a tener esa matriz. Todo eso ya se aprobó.

Hay otro tema que quizá aquí no viene, pero el sistema propuesto nos obliga… Antes quisiera hacer una pregunta, no es por denigrar a alguien en particular.

¿Pueden levantar la mano los contadores públicos que hay aquí?

Repito, no es por hacer sentir mal a nadie.

Muchas gracias.

Somos muchos, hay que ser cuidadosos aquí porque, sobre todo quienes no son.

Por lo siguiente: La ley cuando se presentó al Congreso tenía una palabrita que se llama momentos contables del ingreso y momentos contables del egreso.

Pregunto lo de los contadores porque en algún texto contable ¿ustedes han leído esa palabra? Pues no.

O sea, la palabra momentos contables no es parte de la jerga de los contadores públicos, no existe, no la van a encontrar en ningún texto de Noel Ramírez Padilla, fue nuestro maestro ahí en el Tec; o sea, no existe en la biblioteca del Instituto Mexicano de Contadores Públicos no existe eso.

Sin embargo, como les decía que la Contabilidad Gubernamental es distinta, digamos, tiene diferencias con la contabilidad de privados, particular, del sector privado.

Y una de esas diferencias es lo presupuestal, es decir, la Cámara de Diputados aprueba un presupuesto y ese presupuesto es una ley que obliga a gastar de acuerdo a como se aprobó ese flujo de gasto en el sector privado o no; nadie te obliga a gastar, sino el mercado, de acuerdo a un presupuesto que es flexible además, acá es una ley.

Si no gastaste como viene en la ley, y si fue una diferencia y no la justifica cuidado ¿eh? Porque te va a caer la Auditoría, que además nos precedió y se ve que son duros, entonces es distinto.

Va adelantadamente caminando en el ejercicio del gasto el presupuesto y por atrás el registro contable, la ley busca hacerlos automáticos, pero manda lo que aprueba el presupuesto.

Ahora el presupuesto en el gobierno no es un acto instantáneo, es decir, no es algo que suceda de manera inmediata con el solo deseo o con la sola aprobación presupuestal, por eso hay tantos subejercicios, o bueno no muchos ¿verdad? No hay tantos subejercicios.

Pero no se gasta de manera automática, no es como una empresa que va a adquirir un vehículo y simple y sencillamente va y lo adquiere, no; en el gobierno hay reglas y hay normas, y el presupuesto está normado.

El presupuesto es un flujo, es una secuencia lógica de pasos administrativos de la Administración Pública que algunos tienen un impacto contable y otros no.

Por ejemplo, el primer paso es cuando el presupuesto se aprueba, cuando el presupuesto lo aprueban los diputados y se pública en el Diario Oficial de la Federación ya queda fijo, en ese momento se hace un primer registro contable, ese se llama presupuesto aprobado y es el primer momento contable.

Ah, entonces los momentos contables es el reconocimiento contable de lo que sucede en el presupuesto; es el reconocimiento contable de las distintas etapas del presupuesto.

Y aquí hay seis etapas de presupuesto: Uno, cuando el presupuesto se aprueba.

Dos, déjenme les pongo otro ejemplo, vamos a suponer que la Secretaría de Desarrollo Social compró vehículos para el Programa Oportunidades, y compró 10 vehículos para el Programa Oportunidades en el estado de Yucatán, eso aprobó el presupuesto; pero ya en la vida diaria, no necesitaban 10, necesitaban 12.

El encargado de gastar no puede simple y sencillamente decir: “No me dé 10, deme dos más para llevar, por favor”, no puede hacer eso; tienen que solicitar con quien manda en esas áreas, que son los de presupuesto, una adecuación presupuestaria; la solicita por escrito y haber si aquellos le autorizan.

Si la justifica bien, si el jefe quiere, si amaneció frío, si hace calor, o sea, no sé; a ver, si lo autorizan. Esa es la segunda etapa, se llama Presupuesto Modificado.

La tercera etapa. Ya le aprobó los 12 vehículos, ¿los puede ir a comprar nada más así, por así? No. Se tiene que cumplir con una Ley y establecer un proceso de licitación.

Pues sí pero como es un proceso largo, tiene que apartar los recursos porque si no, se va a quedar sin disponibilidades y alguien más se los va a gastar. Entonces, hace un compromiso aunque sin licitación, también hay compromiso.

Ahora bien, puede ser que cuando firma el contrato para adquirir algún bien, él firma un compromiso de gasto y el que firmó el compromiso de gasto está comprometiendo a la Federación, al Estado o al Municipio a comprar ese bien. Eso es lo importante y debe de cumplir. Por eso se registra un compromiso.

Esto no quiere decir que ya se haya devengado sino simple y sencillamente firmó un contrato. Esa es la tercera etapa y hasta ahí, en estas primeras tres etapas no hay afectación en tus estados financieros, no hay afectación patrimonial de ninguna índole.

Viene el cuarto momento: Me traen los vehículos y los vemos: Tienen cuatro llantas, tienen volante, los integro al inventario, les doy entrada y le digo a la empresa que me los vendió: “Estoy satisfecho con esos vehículos” y en ese momento se devengan, en ese momento se registra mi cuenta por pagar. Ahí ya estoy afectando estados financieros, ahí ya estoy afectando mi patrimonio.

La Ley obliga a reconocer ese momento como eje, como vínculo entre lo presupuestado y lo contable. Es el momento del devengo contable. Hasta ahí vamos con cuatro momentos.

Vienen el quinto y el sexto: El quinto se llama “momento ejercido”.

Miren ustedes, en el Gobierno se paga no cada 30 de mes a los proveedores, hay reglas y normas; hay un proceso que camina de la mano de las Oficialías Mayores y entonces el Oficial Mayor, hasta que autoriza la CLC, que es la Cuenta por Liquidar Certificada.

En cualquier otro país, en cualquier otro ambiente se llama “orden de pago”.

Entonces esta orden de pago, cuando se envía, tarda un tiempo en pagar; pero ante el sólo hecho de instruir esa orden de pago, es cuando se ejerce, es el momento del ejercido.

Por último, viene la cancelación del pasivo, es el presupuesto pagado. Se cancela el pasivo y es el último momento. Son seis momentos contables.

Ahora bien, ustedes dirán que para qué tanto rollo, para qué tanto brinco.

Pues, pues -uno- porque la Ley reconoce las etapas que además están normadas en el Presupuesto; dos: Porque eso nos va a permitir, o permite a las Tesorerías, tener un mejor manejo y control del ejercicio del Gasto Público porque va a permitir no dejar de pagar a los proveedores, porque va a permitir cortar el gasto cuando se debe cortar, porque va a permitir tener decisiones de modificaciones presupuestales más eficientes.

Es una herramienta de control, los tesoreros lo agradecerán infinitamente y los proveedores más. Por eso este es un sistema, es una visión, es una forma de ver el ejercicio presupuestal y su registro contable en el ejercicio diario del Gasto Pública. Esa es una característica.

Pero diré dos más: Una es la facilidad del Registro y Control de Inventarios de Bienes Muebles e Inmuebles y aquí estamos todos atorados en un gran problema.

Miren ustedes, una cosa es registrar los bienes muebles inmuebles y otra darles un valor.

La norma general para su registro y darles un valor ya la aprobó el Consejo de Armonización Contable y privilegia el valor histórico; es decir, si yo estoy en una oficina de gobierno y tengo una mesa como esa, la registro a valor histórico aunque lleve 30 años porque el fin de la Administración Pública no es venderla, realmente se trata de que tenga un uso equis.

Ahora bien, ese no es problema pero el Inventario de Bienes Inmuebles sí lo es.

Es decir, si analizáramos el número de bienes inmuebles que tiene el estado de Yucatán, de Baja California Sur, de Coahuila, de Sinaloa, incluyendo lo que debe de incluir, que son, por ejemplo, hospitales, escuelas y escuelas que se hicieron hace 30 años cuando llegó el gobernador, que era todo un poderoso en aquella época, ahora ya no, llegaba y decía: “Aquí hágase una escuela” y se hacía, sí, pero era una zona ejidal y nunca me dio un papel alguno, no hay registro alguno ni histórico, ni nada, simplemente está la escuela.

Si analizáramos el número de bienes que existen y el valor que le tenemos que dar, ya estamos hablando de un problema mayúsculo, porque además esa información debe ser pública, la ley obliga a hacerla pública.

Es decir, todos los 2 mil 500 -alrededor- de municipios, más los 31 estados, el Distrito Federal y la Federación deben hacer público su inventario de bienes muebles e inmuebles y tenerlo actualizado.

Es un problema mayor y es importante, y nos obliga a poner orden.

Ahora, tendrán en este caso, yo creo que la autoridad hacendaria y la autoridad de Función Pública, ambas como secretarías transversales a todo el Gobierno Federal encontró una solución clara, ágil y dinámica para poderla hacer, hay muchas y es un gran reto.

Por último.

¿Para qué es todo esto?

Es para integrar información en tiempo real, para que se tomen decisiones en tiempo real, para que el gobernado sea mejor gobernado, para que -les decía- el Secretario de Finanzas, el de Obras, el Alcalde, el Presidente Municipal, el Gobernador, el Tesorero tomen mejores decisiones, para que haya información realmente para darle un valor agregado.

Vamos a ese sistema y lo que nos permita hacer fortalece la planeación, nos va a permitir con más claridad que los planes de desarrollo de los estados, los municipios y la federación, que responden a una lógica democrática en una ley de planeación en su artículo sexto, el Sistema de Planeación Democrático, etcétera, se haga real, no sea letra muerta.

Porque ahora sí puedes vincular desde la célula básica de la información presupuestaria y contable, desde el origen el ejercicio del gasto. Puedes vigilarlo de manera más clara.

Esta es una reforma muy importante y trascendente, va a reformar el ejercicio del gobierno y viene seguida de otra ola, viene seguida, así como dices, Rogelio, de la ola del control interno y una más, de la forma de auditar y de revisar a los gobiernos.

Esto va en etapas, ésta es la primera; va permitir racionalizar los procesos de recursos, nos va permitir implementar de una manera más ágil y más dinámica la administración por resultados.

¿Cómo podemos evaluar los resultados si no sabemos cuánto gastamos, si no podemos aproximarnos a una dinámica de evaluación de costos o a una contabilidad de costos?

Este sistema además nos permite simplificar y estandarizar procesos para todas las secretarías, para todos los gobiernos, para todos los municipios.

Es decir, la norma, adentro, en un sistema integrado va permitir llevar una secuencia lógica, lo cual es muy valioso y nos va dar la posibilidad de darle el seguimiento de dónde está cada peso, cuál es la ruta de cada peso, cuál es la ruta en el ejercicio de lo que aprobaron los diputados en el presupuesto, dónde está atorada cada obra, si ya se ejerció, si no se ejerció, dónde se ejerció, cómo se ejerció y cómo se refleja en la contabilidad. Y eso tiene un valor superior que hoy no tenemos.

Por supuesto, y esto en el fondo es lo más importante, permite la rendición de cuentas, la transparencia y por ende un mejor gobierno.

Eso que he explicado es básicamente el sistema que se está proponiendo, que propuso la ley.

Para lograrlo hemos avanzado mucho.

Al ver esa lista de temas, son 20 temas, son 20 normas emitidas por el Consejo Nacional de Armonización Contable y déjenme lo digo así: Tener una mesa donde hay 10 contadores y ponerse de acuerdo es un logro. Pero donde hay 30, hombre, ya me doy, y lo hemos podido hacer, y ha sido un ejercicio muy interesante.

Porque la ley aprobó un Comité Consultivo que son los especialistas que analizan la norma y quienes le dan al Consejo de Armonización Contable, que es un órgano emisor de norma, un Estándar Center, como le llaman en Estados Unidos, que aprueba y emite la norma.

Eso tiene un valor superior; tiene un valor superior por una sencilla razón, que todos estamos acordando dos grandes cosas: Que esto es importante, que tener registros homogéneos, que entregar información financiera homologada es importante y, dos, que los órganos superiores de fiscalización, que el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, que la Auditoría Superior de la Federación, que las Secretarías de Estado, particularmente la de Hacienda; que los contralores, que todos estamos de acuerdo en echar esto a volar, darle para adelante, que se haga realidad. Por eso es tan importante.

Y sin ese consenso no puede ser realidad. Por eso que exista este Consejo y que es hayan aprobado todas estas normas es sustantivo.

Se aprobó un marco conceptual que establece la filosofía, la doctrina, si me permiten decirlo así, contable de a lo que estamos aspirando; sí, habla del devengo contable; habla de cosas muy técnicas, habla de los principios, los postulados básicos; la norma y metodología de los momentos contables, hace un momento los expliqué.

El clasificador por objeto de gasto, el rubro de ingreso, el plan de cuentas, las normas y metodologías de los momentos contables de los ingresos; así como hay de ingresos hay de egresos; clasificadores, lineamientos.

Un manual de contabilidad que parecen tres biblias juntas; es una maravilla, la verdad, allí viene ya establecido con toda la claridad lo que hay que hacer, lo que se debe parametrizar; la explicación técnica de cuáles son las diferencias sustantivas del gobierno y de lo privado.

Es un documento muy valioso que a lo largo de tres años se construyó, se hizo y en donde participaron tesoreros, Secretarios de Finanzas, la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de la Función Pública, la Auditoría Superior.

Ha sido un esfuerzo denodado. Por eso que esté aquí este auditorio llenó es un gran logro; no ha sido menor, nos hemos puesto de hacer para hacer toda esta emisión de normas.

Ahora, ¿hacia dónde vamos?

Procuraría decir de manera muy breve lo que visualizo.

Y uno es que este mismo año se apruebe una norma particular de registro y valoración del patrimonio, que establezca ya las particularidades de aquella norma general.

Dos. Que se apruebe una norma sobre algunas generalidades del registro de inventario.

Tres. Que se dé a conocer el sistema de contabilidad para municipios.

Por ejemplo, este año se aprobaron los mínimos requerimientos para la herramienta, la solución informática. Allí viene con mucho detalle en la página del Consejo de Armonización es documento.

Y es obligatorio para todos; es un documento que tiene un sistema con lineamientos básicos, otro con lineamientos más elaborados y un tercer sistema que ya es una aspiración, es como traer, como decimos, un avión que es un sistema que tiene toda la gestión de recursos humanos, de recursos materiales, ya es una gestión.

Ahora, ¿por qué digo que es importante?

Porque este año, a finales, se deberá dar a conocer el sistema, la herramienta que será donada a los municipios pequeños, menores de 25 mil habitantes, que coincide con toda la norma, que cumple con toda la norma aquí vertida y que será un elemento sustantivo para el desarrollo de esos municipios.

Aquellos municipios pequeños, pero por pequeños que sean tienen 80 millones de presupuesto, ya quisiera alguna firma más o menos vender eso, 80 millones. Y hay algunos de esos que tienen 50, 40, 60 millones de presupuesto que no tienen registro.

No podemos salir adelante como país si lo importante no pasa por los municipios. Eso tiene que suceder ahora.

Dos. Toda la norma se ha hecho con la convergencia de los Manuales Internacionales del Fondo Monetario Internacional, de la ONU, los Manuales de Cuentas Nacionales del INEGI.

Ha habido un ejercicio que no lo hemos hecho solos, no estamos descubriendo el hilo negro y aquí quiero ser muy claro. Hemos ido compaginando con organizaciones internacionales como el Banco mundial, como asesores de otros países que aquí nos acompañan, con la Función Pública, compaginando para tener las mejores prácticas mundiales en esto.

No es resultado de una ocurrencia, no, estamos caminando a las mejores prácticas internacionales, por eso está convergiendo esto.

Y en esa convergencia buscamos converger con las Normas Internacionales de Contabilidad del Sector Público, 31 normas y hasta el momento todo lo que se ha emitido tiene, digamos, respeta esa normatividad. El Consejo deberá avanzar en esa convergencia plena y total.

Tres. Yo veo un sistema hacendario nacional de información financiera, es decir, lo deseable es que podamos, como sociedad y como gobierno, construir un sistema donde están todos los vínculos, toda la información financiera de los municipios con base en estas normas; toda la información financiera de los estados y toda la información financiera de la Federación.

Y que podemos acceder a ella y que es comparable, y que podemos integrarla más aun, podemos consolidarla; hoy no podemos, estamos muy lejos de eso.

Y podemos dar información a los organismos internacionales, pero sobre todo a nosotros mismos, sobre lo que realmente estamos gastando en educación; donde podemos ver información sobre lo que realmente estamos gastando en ciencia y tecnología, donde podemos ver información sobre lo que estamos gastando en salud.

Y con base en esa información real, confiable, consolidada a tomar decisiones de política pública que hagan de este país un mejor país. El fondo es ése, hacia allá vamos.

Y creo que quienes estamos aquí, que compartimos un ambiente de trabajo o estamos en una misma área de gobierno tenemos que empujar para que eso suceda, independientemente de quién gobierne, porque estas reformas y estos cambios son como la lambada, no se ven, pero se sienten; hacen que las organizaciones cambien sus procesos, hacen que las organizaciones realmente se transformen.

Los órganos de fiscalización superior, las contralorías, los contadores generales, las tesorerías en los municipios, los encargados del presupuesto son quienes deben hacer este cambio porque es un cambio cultural.

Concluyo agradeciendo nuevamente, contador Morgan, tu esfuerzo, tu trabajo por hacer este evento.

A mis colegas de Hacienda, les aprecio mucho, les agradezco mucho su presencia, a todos los funcionarios, servidores públicos que están les agradezco con mucho cariño la invitación y quedo a sus órdenes.

Muchas gracias.

Última actualización el Martes, 25 de Octubre de 2011 12:44
 
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